Fotos de alquiler que ayudan a entender el espacio
Una secuencia clara vale más que muchas imágenes casi iguales.

Quien mira un anuncio intenta reconstruir una vivienda que todavía no conoce. Las fotos deberían ayudarle a orientarse, no obligarle a adivinar cómo se conectan las habitaciones.
Haz un recorrido
Empieza por la entrada y sigue un orden reconocible. Incluye una vista general de cada espacio y después los detalles que aporten información. Cinco fotos del mismo sofá no sustituyen una imagen del dormitorio que falta.
Mantén una altura y un encuadre consistentes. Evita perspectivas que deformen tanto la habitación que sus proporciones resulten difíciles de entender.
Prepara sin inventar
Recoge objetos personales con permiso y comprueba qué aparece en espejos y superficies reflectantes. No incluyas documentos, fotografías familiares ni otros datos privados.
Ajustar una foto para que se vea con claridad no es lo mismo que borrar daños, añadir vistas o cambiar el tamaño aparente de una ventana. Si una imagen está amueblada o modificada virtualmente, indícalo con claridad y conserva imágenes del estado real.
Revisa la secuencia completa
Mira las fotos como si nunca hubieras entrado allí. ¿Se reconoce la cocina? ¿Hay una transición comprensible entre salón y balcón? ¿Alguna imagen ya no representa el estado actual?
Retira duplicados y actualiza las fotografías cuando cambien elementos importantes. La confianza empieza cuando la visita se parece a lo que mostraba el anuncio.